Clavada, pero a la vez como el aire.
Pensamientos vaciós, y llenos de caras.
Sentimientos confusos, miradas extrañas.
Llamadas inconcientes, las olas que cambian.
Una mezcla de hombres, respuestas falsificadas,
me miran a los ojos, y yo no veo nada.
Temblores que emocionan, plazas esperadas,
tiempo roto, y una tierra casi mojada.
Clavada, sin embargo como el aire,
ante un consufo escenario que no quiere mostrarte;
Como una aguja que toca la sangre.
Me muero y vivo, y vivo y vivo.
Se dobla mi cuerpo de tanto estremecimiento,
sueño con vivos, que parecen estar muertos.
Así estoy ahora,
clavada, pero quizá como el aire,
un aire sin nombre, pero con posibilidades,
que aunque quiera y lo desee, no busca aclararse.
viernes, 2 de diciembre de 2011
domingo, 6 de noviembre de 2011
Nausicaa trailer (Best trailer ever)
Una de las primeras películas de Miyazaki.
Hermosa, como siempre.
sábado, 15 de octubre de 2011
Película: El Viaje de Chihiro
La primera pélicula que vi de Hayao Miyazaki, y la que me hizo perderme (afortunadamente) en su maravilloso mundo.
viernes, 23 de septiembre de 2011
lunes, 15 de agosto de 2011
viernes, 29 de julio de 2011
Taxi

Recién habiamos salido del metro.
Caminabamos rápido, no porque tuvieramos prisa, sino contagiadas por todos aquellos que quieren llegar pronro a su casa, que quieren alcanzar la micro, que quieren llegar rápido a la tienda antes de que cierre, etc.
Nos acercamos a la calle, cogimos un taxi, y en aquel preciso momento, por arte de magia, la ciudad, con todo su ritmo vertiginoso desapareció.
Al entrar al vehículo, nos envolvió un olor muy pesado, casi desagradable, pero que a pesar de eso también llegué a disfrutar, ya que me recordó inmediatamente a la camioneta Dodge que maneja mi abuelo. Si cerraba los ojos, era como volver a su lado, incluido todos los mareos que significaban viajar junto a él.
En fin, no solo el olor me transportaba a otra década, sino también la música que sonaba. Se escuchaba la voz de una mujer, a un volumen quizá excesivamente alto. Cuando la canción finaliza, el locutor dice: " Y ahí estaba María Dolores Pradenas, y seguimos con los años 40' y Chuk Berry!". En aquel momento, el chofer del taxi entraba en éxtasis. Golpeaba el volante como si tuviera en frente una batería, y se movía como si en vez de estar en pleno taco en hora punta, estuviera en la mejor de las discos bailando Rock and Roll.
A ratos podía ver su perfil. Se trataba de un señor con bastante edad ya, canoso, y con una cara muy larga. Inmediatamente, se me vino a la mente la imagen de Dick Van Dyke.
Derrepente sin darme cuenta, mi madre estaba pagándole al chofer.
Abrí la puerta, y un centenar de luces y bocinas salieron a mi encuentro en medio del frio.
domingo, 1 de mayo de 2011
Momento
Por un momento me di la libertidad de mentirme,
mentirme descaradamente.
Por un momento fue todo anacrónico,
y pretendí que ocurría, aquello ya ocurrió.
Por un momento leí que me amabas,
que había una sonrisita,
que "adios mi amor, yo también te amo mucho".
Por un momento las palabras se iluminaron,
por un momento todo fue como antes, sin núnca serlo.
mentirme descaradamente.
Por un momento fue todo anacrónico,
y pretendí que ocurría, aquello ya ocurrió.
Por un momento leí que me amabas,
que había una sonrisita,
que "adios mi amor, yo también te amo mucho".
Por un momento las palabras se iluminaron,
por un momento todo fue como antes, sin núnca serlo.
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